ajo

Por su alto contenido de antioxidantes, el ajo es uno de los mejores aliados para hacerle frente al colesterol alto. Te compartimos 3 buenos remedios para aprovechar sus propiedades.

¿Te has preguntado alguna vez si es posible reducir el colesterol con ajo? Es posible que hayas oído hablar de las grandes virtudes medicinales de este alimento, en especial para nuestra salud cardiovascular.

En este artículo te explicamos por qué podemos llegar a reducir el colesterol con ajo, siempre y cuando llevemos un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada. Los estudios demuestran su efectividad, por lo que podemos conseguir nuestro objetivo de manera natural.

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ajos

¿Es posible reducir el colesterol con ajo?

Hace siglos que se consume el ajo como alimento medicinal. Numerosos estudios han confirmado sus efectos positivos para tratar problemas digestivos y circulatorios, tos, parásitos intestinales, neumonía, entre otros.

Además, este alimento contribuye a mejorar la salud cardiovascular. Puede ayudar a reducir el colesterol, la presión arterial o la agregación plaquetaria, por ejemplo. No obstante, siempre será fundamental también una alimentación saludable y ejercicio físico habitual.

Masticar un diente de ajo

El primero de estos remedios es el más sencillo de los 3 para reducir el colesterol con ajo. No obstante, hay un matiz importante, y es la forma en que debemos consumir el ajo crudo.

Muchas personas prefieren tragar el diente o partes de él para evitar su sabor y olor. No obstante, este estudio demuestra que esto puede reducir su efectividad, en comparación con su consumo masticado o triturado.
¿Qué necesitamos?

1 diente de ajo crudo al día (1 g)

¿Cómo lo consumimos?

Cada día deberemos consumir un diente de ajo crudo masticado o triturado.
Si nos cuesta masticarlo, podemos batirlo o triturarlo junto con la comida, pero siempre sin cocinarlo.
Podemos aliviar su sabor masticando después unas semillas de anís o unas hojas de perejil.

2. Ajo y jugo de limón

Este estudio muestra los beneficios para la salud cardiovascular de tomar la combinación de ajo y jugo de limón. Lo realizaron personas de entre 30 y 60 años con hiperlipidemia moderada durante 8 semanas.
¿Qué se debe consumir?

8 dientes de ajo medianos crudos (20 g)
1 cucharada de jugo de limón

¿Cómo lo tomamos?

Para empezar, tomaremos la cucharada de jugo de limón en ayunas.
Los dientes de ajo los consumiremos a lo largo del día, pero siempre crudos. Podemos trocearlos como condimento, batirlos en gazpachos, untarlos en pan tostado, etc.
Los resultados del estudio se evaluaron a los dos meses.

3. Ajo negro

Uno de los mayores inconvenientes que presenta el ajo a la hora de consumirlo es su olor. Por este motivo, muchas personas rechazan su consumo habitual y prefieren buscar otras alternativas para la salud.

No obstante, entre los métodos de procesamiento que se han ido realizando para eliminar su olor, ha resultado muy exitoso y cada vez más popular el ajo negro. Esta variedad se obtiene mediante la maduración a alta temperatura y humedad.

Este proceso de envejecimiento oscurece su color y cambia su sabor y textura. El diente se mantiene en su forma pero se vuelve blando. Además, puede recordar un poco al regaliz.

También debemos destacar que algunos de sus componentes aumentan durante este proceso de maduración. En este sentido, sería todavía más efectivo en su poder antioxidante y también para regular los lípidos, incluyendo el colesterol.

¿Qué necesitamos?

Cabezas de ajos sin pelar
Un recipiente que pueda mantener una temperatura constante de entre 40 °C y 60 °C durante 1, 2 o 3 meses (termo, yogurtera, arrocera, crock-pot, etc.).
Papel de aluminio

¿Cómo lo hacemos?

En primer lugar, quitar solo la capa exterior del bulbo, no la piel más pegada al diente de ajo.
Después, envolver las cabezas en papel de aluminio.
Introducir los ajos en el recipiente que cumpla las características mencionadas y dejar, por lo menos durante 2 meses. Sabremos que están listos cuando el interior se vuelva de color negro. A partir del primer mes ya lo podemos revisar.

El proceso es sencillo, pero requiere paciencia.

¿Cómo lo consumimos?

Podemos comer un diente de ajo media hora antes de cada una de las tres comidas principales.

Ahora ya tenemos diferentes opciones para reducir el colesterol con ajo de una manera sencilla y natural. No obstante, antes que nada debemos consultar con nuestro médico, en especial si sufrimos problemas digestivos o tomamos medicamentos, ya que podría interferir con alguno de ellos.

Tomado de https://mejorconsalud.com/