biscocho

El bizcocho de maizena es un ícono de la repostería clásica: su textura es tan etérea que parece una nube horneada. Al prescindir de harina de trigo, logra una miga ultraligera que se deshace suavemente en el paladar, con un delicado aroma a vainilla y limón.

Ideal para celiacos, meriendas elegantes o como base para postres sofisticados, este bizcocho conquista por su simplicidad y elegancia atemporal.

biscocho

Ingredientes
6 huevos (separados en yemas y claras)
150 g de azúcar glass
100 g de maizena (almidón de maíz)
1 cucharadita de esencia de vainilla
Ralladura de 1 limón (opcional)
1 pizca de sal
Azúcar impalpable para decorar

Preparación
Precalentar el horno a 180°C. Enmantecar y enharinar un molde de 22 cm.

Batir claras: Montar las claras con una pizca de sal a punto de nieve firme. Reservar.

Cremar yemas: Batir yemas con azúcar glass hasta triplicar volumen (5 min). Añadir vainilla y ralladura.

Incorporar: Tamizar maizena sobre las yemas y mezclar con movimientos envolventes.

Integrar claras: Agregar 1/3 de las claras a la mezcla para aflojarla. Luego, incorporar el resto con suavidad.

Hornear: Verter en el molde y hornear 25-30 min (hasta dorar; probar con palillo).

Enfriar: Dejar 10 min en molde, luego desmoldar sobre rejilla. Espolvorear azúcar impalpable al servir.

Nota: ¡No abrir el horno los primeros 20 min!